Tus brazos, mi frontera. No pienso ir más allá del espacio que delimitan. Tus manos escogen la distancia, y yo estoy a tu merced, sometida a ese hueco que me permites ocupar. ¡Estrújame! ¿No lo sabías? Debo ser la única reina que quiere empequeñecer sus posesiones.
para la única persona que entiende la teoría del resfriado del no-estornudo, o del estornudo a medias.
que nos reímos de todo y de nada a la vez.
1 comentario:
Es tan bonito que acongoja.
No sabes cuánto me alegro de que escribas esto.
Larga vida a vuestras risas.
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